3 Errores Comunes en un Proceso de Selección

¿Por qué no me llaman?

¿Han parado el proceso?

¿Han encontrado a alguien para el puesto?

Éste es el limbo en el que viven los candidatos que una vez salieron de una entrevista y, pasado un tiempo, nunca más volvieron a saber de la empresa ni de la persona que les entrevistó.

Cada día piensas que es el día, que tu teléfono sonará y te dirán cual es el siguiente paso o que eres el candidato ideal para ocupar el puesto. Pero nada. Ninguna llamada. Ya han pasado dos semanas, y esa sensación inicial de que eras el candidato perfecto empieza a desaparecer. Repasas mentalmente toda la entrevista y tratas de averiguar dónde estuvo el fallo o la razón por la que no te han llamado aún.

3 Errores Comunes en un Proceso de Selección

A continuación te detallo tres errores comunes que suelen repetirse en los Departamentos de Recursos Humanos durante un proceso de selección.

Si quieres que tu empresa tenga una buena reputación como empleador en el mercado, evítalos a toda costa.

No llamar al candidato después de una entrevista

El más común de todos.

Te entiendo. El proceso te está llevando más tiempo de los esperado y estás entrevistando a muchos candidatos.

Muchos no van a pasar el corte.

No importa. El candidato se ha tomado su tiempo y tiene derecho a saber cuál es su situación.

Muchas veces no se llama al candidato para no pasar el “mal trago” y se asume que el candidato habrá entendido el mensaje. Incorrecto. El candidato quiere saber cuál es su estado en el proceso de selección.

Cuando te sientas listo para hacer LA LLAMADA, hazlo con el feedback preparado, en un momento sin estrés y con tiempo, demuestra lo buen profesional que eres usando las palabras adecuadas, de manera asertiva y objetiva.

El candidato te lo agradecerá.

Poca empatía hacia el candidato

De tanto perfil que has visto, puedes caer en el error de tratar al candidato como un mero aspirante a un puesto de trabajo.

Todos los candidatos tienen su corazón, aspiraciones y sueños.

Hay que tratarlos con empatía, entender su situación y tener tacto con ellos. Todos hemos estado en ese lado de la mesa.

Para que el candidato sienta que se tiene en consideración su candidatura, es importante darle un feedback que sea personalizado, según su perfil y el puesto al que optaba, con hechos objetivos, de forma detallada y del que pueda aprender.

Mal timing

El candidato una vez ha aplicado a un puesto de trabajo o ha tenido una entrevista personal espera que la empresa le notifique en un período de tiempo razonable sobre su estado en el proceso.

Un feedback que se alarga en el tiempo ya no tiene sentido para el candidato, el momento ha pasado.

No cometas estos errores. Si el candidato tiene una buena experiencia durante la fase de entrevistas, aunque no haya sido el elegido, tendrá una buena opinión y hablará bien de tu empresa.

¿Cuidas la experiencia del candidato en los procesos de selección?

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