¿Contratar a un Candidato que no Encaja?

Te duele la cabeza.

No tienes claro que el candidato que vas a contratar vaya encajar con la cultura de la empresa ni con el equipo.

Aún así te urge ocupar el puesto y le contratas.

Contratar a un Candidato que no Encaja

Al principio la disonancia del recién incorporado con la cultura de la empresa es casi imperceptible.

A medida que el tiempo va pasando, el nuevo se siente extranjero. No se identifica con el grupo. No entiende el entusiasmo de algunos de sus compañeros por pertenecer a la empresa.

Poco a poco se empieza a sentir fuera de lugar.

En el camino empieza a dar lugar a situaciones de baja productividad, como la impuntualidad o el absentismo. Se empieza a crear un ambiente enrarecido y gris donde antes reinaba la armonía y el entendimiento.

La baja productividad del empleado hace que sus otros colegas se sientan obligados a trabajar más para compensar las tareas inacabadas de éste.

Aquellos empleados que destacan por su compromiso hacia la empresa, se empiezan a quejar, e incluso valoran la posibilidad de dejar la empresa. Esta dinámica tóxica afecta la productividad del resto de compañeros.

Un día un proyecto es entregado tarde, al día siguiente un cliente no está satisfecho por el trato recibido…

Mira bien a quien abres la puerta de tu empresa, una sola persona tiene el poder de influir y tener un impacto negativo en el ambiente de trabajo… y en la cuenta de resultados de la empresa.

Los colaboradores que no están comprometidos con la misión de la empresa pueden afectar negativamente el ambiente de trabajo y, a la larga, la cuenta de resultados de la empresa.

Cuando el colaborador trabaja cara al público.

Si tu negocio es cara al público, el impacto es aún más directo. Los clientes lo sufrirán.

Un comportamiento por falta de motivación puede incluir desde no dar soluciones a tus clientes,  a crear un ambiente incómodo o no mantener la calma cuando los clientes se quejen, afectando negativamente tus ventas y tu reputación.

No importará que tus productos sean de la más alta calidad, porque las ganas de tu cliente por volver o recomendarte disminuirán.

Luego vienen las reseñas.

Una experiencia negativa de un cliente tiene 9 veces más probabilidades de ser compartida que una experiencia positiva.

Cómo darle la vuelta a la situación

Cuando hay alguien del equipo que no está cumpliendo sus objetivos o no se está comportando como la empresa se espera de él, el primer paso es hablar con él, desde el respeto y la intención de ayudarle.

Pueden darse tres situaciones: que no se sienta identificado con la empresa, que tenga problemas personales o no esté capacitado para el puesto. A lo mejor está pasando por un mal momento y hay que abrir vías de comunicación para saber qué le ocurre.

Un colaborador cuando siente que se preocupan por él, su implicación con la empresa crece exponencialmente. Aún así es importante explicarle la situación, tratar de buscar una solución y establecer unos objetivos tangibles y alcanzables durante un período de tiempo. Y durante ese tiempo podrás evaluar su rendimiento. Sin embargo, lo que más valorará no será la segunda oportunidad que le has dado, sino tu empatía hacia él y su situación.

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